SIN CUERPO Javier Malahierba
Sin mí, no existes.
Si no te creo,
no pienso.
Sin ti, no creo.
Sin ti, no existo.
Sin ti, no pienso.
A veces te persigo,
y eres nuevo
o viejo.
A veces me persigues
y no sé dónde esconderme.
Otras veces te olvido.
A veces te olvido para siempre.
Otras veces no puedo olvidarte
ni queriendo.
A veces no me dejas dormir.
Otras veces me despiertas,
y nunca me abandonas en el sueño.
Ni despierto.
En ti siempre pienso.
Yo te alimento y en ti vivo:
pensamiento.